sábado, 26 de julio de 2014

Sueño 7: De pueblo en pueblo con "Agrotour".

Un sueño bastante extraño. Fecha del sueño: noche del 25/07/2014.

Lo que relataré a continuación no es todo lo que soñé esa noche, sino solo una parte. De lo anterior solo recuerdo partes sueltas y no muy coherentes (parecido al típico sueño en el que vas desnudo por la calle).
Era una noche cerrada, con un poco de niebla y una brillante luna iluminaba el suelo. Un grupo de amigos y yo salíamos de fiesta y fuimos a parar a un pueblo (no sé el nombre). Llegamos en un tranvía al que nosotros llamábamos metro, como el de Madrid, solo que este no era subterráneo (al menos no en este tramo). El pueblo estaba a 4 o 5 minutos andando desde la parada del tranvía.
El pueblo en cuestión era más bien un poblado de la Edad Media, con tabernas y comercios en la calle- si alguno ha visto o jugado al Skyrim, el escenario es muy parecido. Aquella noche había mucha fiesta y muchos jóvenes como nosotros. Aunque era como una aldea de hace siglos, la gente era moderna y todos teníamos smartphones con whatsapp y demás.
En un momento determinado, dijimos de irnos y comenzamos a marcharnos. Un amigo propuso ir a otro pueblo llamado “San José”.
-¿San José de la Montaña o San José de la Vega?- pregunté yo, refiriéndome a dos pueblos de Murcia que conocía bien.
-No, no... San José Digital- respondió mi amigo.
-¿San José Digital?¿Y eso dónde está? Es la primera vez que oigo ese nombre.
Sin tener mucha idea de dónde estaba aquel pueblo, mi amigo lo buscó en Google Maps sin demasiado éxito. Así que decidimos preguntarle a la gente que había por allí, que eran muchos.
Nos acercamos a un grupo de rusos que hablaban español, entre los cuales reconocí a alguno de cuando viajé a Rusia (en la vida real). Estaban sentados en una mesa grande bebiendo cerveza y hablando entre ellos. Un amigo le preguntó si sabía dónde estaba el pueblo. El ruso le reconoció de haberlo visto antes y le dijo “¿Tú eres el de los bloques?”, haciendo un gesto que sugería alguna acción que hizo mi amigo que requería de mucha fuerza. Este asintió pero sin mucho entusiasmo. Tras un rato charlando no obtuvimos información sobre lo que queríamos y seguimos el camino.
A la salida del pueblo nos encontramos con un grupo de excursionistas (sí, a esas horas) con mochilas que también iban buscando un lugar. Entre ellos había un par de chicas con las que no dudé en empezar a hablar. Eran bastante simpáticas y una de ellas también iba a San José Digital, pero no tenía ni idea de dónde estaba.
Estuvimos largo rato hablando y finalmente nos despedimos y decidimos coger el “Agrotour”, que era como una especie de tranvía nocturno con recorridos especiales. Allí ya le preguntaríamos al conductor. Comenzamos las despedidas con un abrazo. A la chica con la que estaba hablando al final la iban a recoger sus padres. Le pedí el Twitter (o Instagram, no estoy seguro) a las dos y eran (atentos a los nombres): @espasa y @marialadeficiente (qué se le va a hacer). Al final una cosa llevó a la otra y acabamos acompañando a esas dos chicas a donde les iban a recoger sus padres, dejando a nuestros amigos atrás con los excursionistas (solo me acompañaba mi amigo Wolff). Cuando llegaron sus padres empezaron a hacer insinuaciones sobre quién era yo del tipo “no sabía que fueras acompañada”. Su hermano pequeño también iba con ellos y empezó a decir que por qué no me llevaban a mí también. Se fueron todos a pedir algo de comer, y entonces me acerqué a la chica y le pregunté si al final me podían acercar o no. Su padre oyó la pregunta y me dijo “espérate a que comamos”. Dando por hecho que nos iban a llevar, mi amigo y yo volvimos para avisar a los demás. Al llegar al lugar donde estábamos antes no había nadie. No entendíamos nada. No nos habían avisado. Nos preguntamos si habían cogido el tranvía sin nosotros, pero luego recordamos que todavía no había pasado. Empezamos a correr buscándolos fuera del pueblo, donde se empezó a formar una niebla. A nuestra izquierda había unas tuberías metálicas de color amarillo y más adelante vimos las vías del tranvía donde no había nada ni nadie. Todo estaba desolado y silencioso. En la oscuridad, distinguimos una silueta paseando a dos lobos, pero al acercarnos a ella desapareció de repente y solo quedaban los dos lobos con las correas arrastrando.
Detrás de los arbustos comenzaron a acecharnos otros lobos. Mi amigo y yo cogimos unos palos que había y apretamos el paso. Entonces vi un lobo con un pelaje amarillo que me llamó mucho la atención y me acerqué a él, pero saltó sobre mí y casi consigue morderme. Sin embargo, aunque nos acechaban no nos volvieron a atacar.
En ese momento amanecía y se veía la luz del sol. Llegamos justo a un pueblo debajo de nosotros (nos encontrábamos en una colina) en el que todo el mundo iba vestido de campesinos, como en la Edad Media. Decidimos bajar a preguntarles si habían visto a nuestros amigos, olvidándonos completamente de las chicas.

Justo cuando estábamos bajando la colina, se acabó el sueño.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

¡Gracias por tu comentario!