martes, 15 de marzo de 2016

Crítica al hembrismo (parte 1)


    Hoy estoy aquí para hablar sobre un tema muy polémico. Creo que esta crítica es necesaria dada la enorme desinformación que hay con respecto a esta cuestión y a que está tomando fuerza en la sociedad. Asimismo, me gusta escribir sobre materias en las que creo que puedo aportar algo nuevo y/o diferente
    Hace tiempo, escribí otra crítica sobre la falsa igualdad de género que vemos en nuestro día a día. Recomiendo leerla antes de profundizar más en esta: ¿Igualdad de género?(parte 1) e ¿Igualdad de género?(parte 2).
    
    Me sorprende ver cómo es posible que tanta gente confunda los términos feminismo y hembrismo. En primer lugar, creo que debemos dejar esto claro y para ello consultaremos la RAE.
    "Feminismo. Ideología que defiende que las mujeres deben tener los mismos derechos que los hombres."
    El otro término no aparece en el diccionario. Por tanto, acudiremos a la Wikipedia para conocer su significado: "El hembrismo aludiría a una actitud de dominio, represión o prepotencia de las mujeres respecto de los hombres, o bien a la discriminación favorable a la mujer en acciones u opiniones."
    
En la misma página se presenta la opinión de muchas personas que consideran que el hembrismo no existe: "[...]para otros [...], el uso del término hembrismo habría aparecido por el miedo de ciertos varones «a perder los privilegios que obtienen por el sistema patriarcal[...]»". Me gustaría pensar que esto es cierto, pero la realidad que he estado observando es bien distinta. Hace no mucho leí un artículo de una mujer que comparte esta opinión. En él, establece el machismo como un sistema y utiliza el histórico control del patriarcado sobre las mujeres como argumento para respaldar dicha idea.

    Permítanme refutar ese planteamiento. Por un lado, el machismo no es un sistema, sino una actitud o ideología. Es verdad que hemos vivido en sociedades patriarcales en las que se ha menospreciado a la mujer durante muchos siglos, y por desgracia, a pesar de que la Constitución actual decreta lo contrario (Artículo 14), yo creo que aún vivimos en una. Esto es debido a que son pensamientos muy arraigados en nuestras tradiciones y no son fáciles de cambiar. Además, muchos padres dan a sus hijos una educación sexista, lo cual no fomenta la tolerancia. Yo mismo he recibido una educación basada en ciertas ideas machistas. Jamás he pensado o me han hecho pensar que las mujeres son inferiores. No obstante, en mi casa todas las tareas domésticas las hacía mi madre, mientras mi hermano, mi padre y yo apenas colaborábamos. Y eso es erróneo. Los hijos deberían ser educados por igual ya sean chicos o chicas, sin actividades ni tareas que dependan del sexo.

    Por otro lado, el hembrismo sí que existe (no como base de un sistema, aunque a lo largo de la historia haya habido alguna sociedad matriarcal). Como he mencionado antes, en ocasiones es confundido con el feminismo, si bien no tienen nada que ver. Mientras que el segundo defiende la igualdad de derechos, lo cual es totalmente respetable, el otro es una actitud de desprecio hacia los hombres. ¿Por qué? Por ser hombres. ¿Acaso no es esto igual de intolerante que el machismo? De hecho son dos caras de una misma moneda.
{Continúa. 2ª parte aquí.}
    
    

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