jueves, 28 de abril de 2016

La esperanza. Parte 4: Vuela muy alto

{3ª parte aquí}

Muy recomendable escuchar :)

    Nos acomodamos en nuestras ataduras, pero nos mantienen sujetos. De manera que queremos libertad, pero tenemos miedo de que eliminando esas ligaduras acabemos flotando a la deriva. O puede que, en nuestro afán de sentirnos libres, tengamos tanto temor a atarnos a algo que al final eso es lo que nos encadena, lo que nos domina, lastra y paraliza. ¿Entonces? ¿Hagamos lo que hagamos vamos a acabar presos o esclavos de algo? Es cierto que no podemos ser absolutamente independientes y felices al mismo tiempo. Tenemos necesidades que solo pueden cubrir otras personas. Nos hace falta el contacto humano y con otros seres vivos. Sin embargo, debemos darnos cuenta de que estar unidos a alguien no nos impide ser libres. O no debería. A menudo confundimos los lazos con cadenas que nos traban. Y no es así. Hablo de cualquier relación sana, por supuesto, no tóxica.

    Los miedos, inseguridades y dudas, los “¿y si...?” no nos hacen ningún bien. Lo mejor es tratar de deshacerse de ellos. No es nada fácil, y la única forma es enfrentarnos cara a cara con ellos y buscar una solución contundente. De tenerlos, solo nos frenan y nos impiden alcanzar nuestros objetivos. Debemos aprender a tener más confianza en nosotros mismos y a arriesgar, puesto que es la única forma de aprovechar las oportunidades. Da el salto. Atrévete. Te aseguro que te sentirás mejor después de haberlo intentado. Y si no sale bien, no pasa nada, siempre tendremos más oportunidades cuando de verdad nos proponemos algo.

    Todo esto que he aprendido a lo largo del tiempo jamás habría sido posible sin mis amigos y sin las personas que me han querido y apoyado. Ellos son pilares fundamentales de mi vida. Soy quien soy gracias a ellos. Son gran parte de mi fuerza. Todas las personas que conocemos nos aportan algo, y nuestra esencia, nuestro ser, está formado por fragmentos de ti y de esas personas. Ellos forman parte de ti y tú de ellos. La próxima vez que te sientas solo, piensa detenidamente en esto, pues te acompañarán siempre durante todo el camino, aunque no estén contigo.

    ¿Cómo saber qué trayectoria seguir? Somos los únicos que podemos contestar a esa pregunta, y aún así, no lo sabemos. Por tanto, es nuestra tarea encontrar la respuesta, pues está en cada uno de nosotros. Para ello es imprescindible conocerse a uno mismo y averiguar cuáles son nuestros deseos y nuestras necesidades reales. Es difícil. El autoconocimiento es un trabajo constante y nunca tiene fin. Habrá cosas que descubramos de nosotros mismos mediante la experiencia. Algunas de ellas cambiarán con el tiempo. Debido a que estamos continuamente cambiando, nunca lo terminamos, solo lo aumentamos y lo modificamos.

    Debemos aprender a querernos, a respetarnos a nosotros y a los demás. A aceptarnos tal y como somos, pues vamos a vivir con nosotros mismos el resto de nuestras vidas. Y si algún día quieres ser feliz, empieza por ahí.

    No lo olvides. NUNCA DEJES DE CREER. NUNCA DEJES DE LUCHAR POR TUS SUEÑOS. SIEMPRE SÉ TÚ MISMO.

1 comentario:

¡Gracias por tu comentario!