sábado, 1 de agosto de 2015

Milagros cotidianos





    El objetivo de las contranoticias es transmitir sensaciones positivas, que nos muestren el lado más humano del mundo. Hoy os voy a presentar una página web que precisamente cumple ese objetivo. Hace unos meses el autor de esta página, Bernardo Esteves, contactó conmigo, diciéndome que le gustaba el blog, y fue tan amable de dedicarme unas líneas en la misma. ¡Muchas gracias!
    Este hombre es todo un ejemplo a seguir, ya que nos cuenta sus experiencias, buenas o malas, y de todas ellas consigue extraer una enseñanza o moraleja que él llama "milagro cotidiano", enfocando siempre el lado positivo de la vida. Algo realmente admirable y motivador.
    Veamos uno de estos Milagros Cotidianos que a mí personalmente me gustó:

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    362- Te entiendo
Es cierto que todos tenemos puntos de vista diferentes, pero hay algunos que nos parecen inmediatamente absurdos, los escuchas y dices, ¿qué le pasa?, ¿cómo puede pensar de esa manera?, me sucedía seguido, hasta que un día mientras escuchaba a unas personas discutir en un supermercado entendí abruptamente el milagro cotidiano que se esconde en cada punto de vista.
Las dos personas discutían sobre algo, una quería darle a entender a la otra lo que quería llevar y la otra le decía que ya habían hablado de eso y ya se había puesto de acuerdo, ¿para qué seguir discutiendo?, las dos personas intentaban dar a entender su punto de vista pero ninguna de las dos quería “dar su brazo a torcer”. En eso me pregunto, ¿quién de los dos tendrán la razón?, ¿las dos personas?.
Me sentía como un observador invisible y en la realidad para ellos lo era, estaban tan absortos en medio de su discusión que mi presencia les era irrelevante y de cierta forma invisible. De igual forma entendía que al mismo tiempo que ellos estaban sin verme, tampoco podían “ver” o entender el punto de vista de la otra persona, estaban ciegos ante las razones del otro, querían dar a entender lo que ellos veían y creían como correcto sin percatarse que la otra persona estaba exactamente en la misma situación.
De pronto una de las dos personas dijo unas palabras maravillosas: “Te entiendo, sé como te sientes”, esas palabras rompieron el equilibrio de la discusión, la persona que se sintió comprendida cambió la rudeza de su expresión y le dijo a la otra, gracias, ¿tu qué deseas?, la otra persona también se sintió comprendida y a partir de ese momento se comenzaron a poner de acuerdo, una de ellas dijo, muy bien, llevamos esto pero también esto, luego se marcharon a otra parte del supermercado.
Considero que muchos de los problemas que tenemos en la actualidad podrían resolverse si trajéramos consigo un amuleto, carta bajo la manga o como quieras llamarle, pero que cada vez que comenzáramos una discusión nos recordara esas grandiosas palabras: “Te entiendo, sé como te sientes”. Las cuales significan estoy abierto a posibilidades, sin necesariamente estar de acuerdo en todo lo que la otra persona diga, es sólo decir, puedo ver lo mismo que tú y quiero entenderte para llegar a un acuerdo.
         Al hacer esto, creamos una conexión maravillosa con la otra persona, sin estar de acuerdo, con la sola empatía podemos lograr grandes cosas. Cada que hacemos eso, le decimos a la otra persona, te entiendo, lo que deseas suena lógico desde tu óptica, a otras personas les puede parecer interesante o positivo. En ese momento la persona deja de estar a la defensiva, de creer que tiene que convencer a alguien de su punto de vista y acepta que puede estar equivocada o escuchar otras opiniones. Fin de la discusión.Las discusiones se vuelven interminables porque las personas quieren ser entendidas, quieren que veamos su posición a como de lugar, al no obtener tal entendimiento es cuando nos frustramos, gritamos, imponemos, nos volvemos intransigentes y tomamos demás actitudes nefastas, cuando es tan sencillo detenerse y decir, me parece que lo que comentas me suena raro pero explícame más y tal vez lo pueda entender mejor, quiero entenderte.
         Cuando veas a alguien reaccionar de manera violenta, solo pregúntale, ¿eso te hace sentir mejor?, ¿el herirme curará tu frustración?, ¿es necesario que tomes esas actitudes para resolver la situación?. Cuando damos la oportunidad para que las personas reflexionen sobre sus actos es cuando suceden los cambios. Creo firmemente que la violencia y las malas actitudes se enfrentan, de lo contrario si se interrumpen o se dejan pasar, sólo se pospone su solución y se repetirán una y otra vez.
         Esto debido a que cuando atacamos lo hacemos para defendernos, innumerables casos me han tocado de personas que tienen malas actitudes, entre esas personas yo mismo, que te responden de manera grosera al preguntarles algo sencillo, ¿por qué?, sólo para defenderse, algunos se sienten tan inseguros que necesitan “demostrar” su fuerza con una voz agresiva y cortante, el exterior se tiene que ver rudo ya que el interior es tan blando como la gelatina que un simple cuchillo de plástico la puede cortar en pedazos.
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Enlace a la página: Milagros Cotidianos

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