Fecha
del sueño: 30/01/2015
Primera
parte.
Me
encontraba en un colegio con niños. Parecía que era su último día
e iban a dar las vacaciones o algo por el estilo. Para la ocasión,
había como una especie de actuación. No sé exactamente si yo era
parte de la misma, pero es lo único que tendría sentido. Además,
creo que estaba yo solo merodeando por el lugar, pero tenía un grupo
de gente de mi edad por los alrededores esperando para la actuación.
Cabe destacar que en todo el tiempo que estuve en el colegio no vi a
un solo niño, pero sí que oía sus voces. El típico griterío de
un patio de recreo. Parecía como si estuviesen a mi alrededor todo
el tiempo, en todas partes, pero no veía a nadie.
La
actuación iba a ser en una especie de carpa muy extraña, parecida a
la de un circo, pero la tela estaba hecha de trapos cosidos entre sí,
de distintos colores, o al menos esa es la impresión que daba. Los
niños ahora se suponía que estaban dentro de la carpa esperando. Yo
me disponía a entrar, pero no recuerdo que llegase a hacerlo.
Después,
no sé si había acabado la actuación, mi grupo se acercó a
recogerme en una furgoneta. Creo que uno de los profesores nos dijo
que teníamos que hacer algo, y luego partimos. El chico que conducía
la furgoneta era un temerario. Al principio iba con moderación, pero
poco a poco empezó a saltarse las normas de circulación y las
señales, como si estuviese huyendo de alguien, pero nadie nos
perseguía.
En
un momento dado, nos salimos de la carretera principal por un camino
de tierra, para volver a otro tramo de carretera. Al llegar a la
salida, el paso estaba cortado y había un cartel de “Prohibido el
paso” en medio. El conductor estaba pensando si continuar y
saltarse la señal o si dar la vuelta. Los demás le insistimos mucho
y finalmente dimos la vuelta. No sé cuántos éramos en ese momento,
pero como mínimo dos chicos y dos chicas. Las chicas no eran ni
guapas ni feas, simplemente normales. Ambas eran muy parecidas, y
tenían pelo moreno, semilargo y liso y ojos marrones, al igual que
el otro chico (el conductor), pero este tenía el pelo corto.
De
repente, yendo por la carretera principal, la furgoneta ya no era una
furgoneta, sino un autobús que medía de largo lo que 6 o 7
autobuses normales puestos en fila. En ese momento el conductor
perdía el control y golpeábamos varios coches que estaban en otros
carriles.
Justo
después, me encontraba yo en la calle, en el lugar del accidente,
pero no veía el autobús. Estaba yo solo. Comencé a caminar
buscando a los demás.
Encontré
a una de las chicas. Estaba asustada, así que la abracé para
tranquilizarla y seguimos buscando. De pronto, vimos pasar por
delante de nuestras narices el autobús. El chico y la chica de antes
estaban dentro. Iban rapidísimos. Comenzamos a gritar diciendo que
parasen, pero no nos hicieron caso y nos dejaron allí. No recuerdo
nada más.
Segunda
parte.
Me
encontraba en la universidad. Era un lugar un tanto extraño. Parecía
un castillo o una mansión muy grande. A decir verdad se parecía
mucho al escenario del videojuego “Amnesia”. Las aulas eran
grandes salones con mesas rectangulares muy largas. Los alumnos se
sentaban a lo largo de las mismas en unas sillas tapizadas de color
rojo.
Cada
clase duraba 2 horas, pero se pasaba en 5 minutos. El profesor era
estricto en cuanto a normas. Nadie se podía levantar, nadie podía
hablar, etc. Sin embargo, muchas veces la gente se levantaba sin
motivo aparente para hablar con alguien que estaba en la otra punta
del aula y el profesor no lo veía (difícil de creer pero cierto).
Las clases consistían en que el profesor hablaba durante todo el
rato paseándose por el aula, y a veces incluso se sentaba en alguna
mesa. De vez en cuando preguntaba a algún alumno. Los temas de las
clases eran muchas veces tonterías superfluas sobre la vida
cotidiana, y los alumnos alguna vez hacían o decían alguna
gilipollez de cualquier tipo.
Una
vez, había un concurso sobre quién hacía girar más rápido una
especie de molinillo (era un objeto con un mango, el cual se podía
hacer girar moviendo la muñeca y se utilizaba con una mano). Había
primer y segundo premio, y el ganador era reconocido por toda la
universidad como alguien con prestigio e importancia.
No
recuerdo nada más...

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