jueves, 5 de febrero de 2015

Sueño 15: De fiesta con el sargento

Fecha del sueño: Noche del 03/02/2015.

Vivíamos en una pequeña casa con fachada de madera, pintada de blanco, un poco alejada de cualquier lugar. No recuerdo que hubiese ninguna otra casa en los alrededores. Nos encontrábamos en una zona seca, casi desértica, en la que hacía bastante calor. Era un día soleado. Allí estábamos mi padre, mi hermano y yo.
Un día, decidimos ir a un recinto abierto al pie de una colina en el cual había una fiesta con mucha gente. No recuerdo por qué parte entramos, pero al parecer, por lo que ocurrió después, solo había un camino para entrar y salir, o quizá simplemente era el único por el que podíamos volver a casa. El recinto estaba delimitado por unos muros altos, grises y rectangulares, por la cara de la colina.
Cerca del recinto había un edificio rectangular de unas dos plantas cuya parte larga medía algo menos de una manzana. Detrás del edificio había un muro, de manera que solo se podía caminar pasando enfrente del mismo y no por detrás. Dicha construcción tenía muchas entradas. Creo que se podía entrar por cualquier puerta y que ninguna estaba cerrada con llave.
Cuando nos dispusimos a volver, comenzamos a caminar delante del edificio. De repente, sonó un disparo. Miramos de dónde venía y vimos a un hombre de unos 50 años en una especie de caseta incorporada a la construcción. Tenía un rifle y estaba apuntando hacia nosotros. Comenzamos a correr por nuestras vidas y conforme pasábamos junto a las demás puertas sonaban más disparos, esta vez de pistolas, que provenían de militares. Antes de cruzar el edificio completamente, una bala me alcanzó en el hombro, a la altura del omóplato. Seguimos corriendo y cuando terminamos de cruzar, los disparos cesaron.
Ya en mi casa, me curaron las heridas. Poco después me enteré de que al hombre del rifle lo llamaban “El Sargento” (y al parecer lo era), y por lo visto cada vez que pasabas por allí te disparaban, pero ¿solo cuando intentabas irte de allí? ¿Qué hacía un edificio militar al lado de un recinto de fiesta?
Recuerdo estar hablando con mi hermano un día sobre cómo salir de allí sin ser disparado. Con un mapa delante, le explicaba que si conseguíamos alejarnos un poco por las colinas, podríamos irnos dando un rodeo y así estar fuera de su alcance. Aunque parece ser, como pude comprobar más adelante, que no era posible hacer tal cosa, pues estaba el muro y no se podía subir la colina.
Sin embargo, tuve que volver a aquel lugar. Esta vez estaba yo solo y había quedado allí con mi novia. Era una chica muy guapa, de piel bronceada probablemente de tomar el sol, pelo largo y oscuro, ojos marrones, delgada y con buen cuerpo. Por lo que recuerdo se ve que no solíamos quedar mucho.
Estuvimos un rato en la fiesta y luego decidimos salir de allí, posiblemente para ir a mi casa. Como no había otro camino teníamos que pasar por el mismo sitio de la última vez, pero no quería arriesgarme a que ella recibiese un disparo (yo ya había había pasado varias veces y si corría suficientemente rápido me las arreglaba para salir ileso). Se me ocurrió la idea de cruzar por dentro del edificio sin ser vistos, así que entramos en él. El interior recordaba a las aulas de un colegio, pero no había mesas ni sillas. El suelo era de terrazo negro y las paredes tenían un color verde claro.
Nos encontrábamos cerca de la caseta del sargento. Mientras hablábamos sobre a qué habitación íbamos a entrar, apareció el sargento y nos descubrió. Nos preguntó de malas maneras que qué hacíamos allí y le respondimos que nada, que solo estábamos hablando de cosas personales y estábamos allí porque no queríamos que nos molestaran. El sargento nos echó. Teníamos que idear otra forma de pasar.

Por desgracia, eso es lo último que recuerdo.

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