domingo, 7 de septiembre de 2014

Reflexión sobre la comunicación actual


    En esta reflexión me gustaría hablar sobre algunas consecuencias de las nuevas tecnologías. Como todos sabemos, hoy en día la gran mayoría de personas poseen un teléfono móvil, muchas veces de última generación, con Internet y todo lo que ello implica. En efecto, me refiero a aplicaciones de mensajería como Whatsapp, pero también otras como Twitter, Instagram, Facebook, etc. No cabe duda de que las redes sociales están muy extendidas entre la población ni de que casi todo el mundo tiene Whatsapp.
    Sin embargo, aunque todo esto no es malo en sí - de hecho mediante las redes sociales interaccionas con muchas personas y mediante el Whatsapp puedes hablar en el momento con cualquiera que lo tenga- , con frecuencia invade nuestra vida hasta el punto en que prácticamente dependemos de ello y en ocasiones se convierte en adicción. Este hecho tiene numerosas consecuencias. Las más inmediatas son, por ejemplo, que tus distracciones aumentan considerablemente dificultando tu concentración en una tarea concreta, y por supuesto, dispones de menos tiempo para hacer otras cosas que casi seguro son más productivas y gratificantes.
    No obstante, la consecuencia más grave desde mi punto de vista es que, si bien eres más "social" en redes sociales (valga la redundancia), lo eres cada vez menos en la calle, en la vida real. Está bien tener 500 "amigos" en Facebook, pero realmente ¿cuántos de ellos son realmente tus amigos? ¿Con cuántos de ellos hablas? ¿Con cuántos de ellos quedas en persona para hacer algo divertido o simplemente pasar el rato? Y lo más importante: cuando quedas con alguien en persona, ¿estás realmente con él/ella todo el rato? ¿Eres capaz de estar con un grupo de amigos pasándolo bien sin mirar continuamente el Whatsapp? Esta es una de las cosas que realmente me preocupan. Como sociedad, nos estamos volviendo (obviamente no todos) un tanto antisociales en la vida real, aunque luego seamos muy populares en Twitter o similares. Por desgracia, voy por la calle y mucha gente apenas mira por dónde va, apenas levanta la vista de su móvil (y aunque suene algo hipócrita, admito que yo a veces también lo hago aunque intento que no sea así). Hay cosas hermosas ahí fuera: paisajes, momentos efímeros, detalles que pasan desapercibidos para muchos, PERSONAS REALES... algunos leerán esto y pensarán "¿y qué?", pero hay más: grupos de amigos que quedan para pasarlo bien y luego están sentados en círculo, sin hablar, todos mirando las pantallas de sus móviles. Incluso he llegado a ver parejas que salen a cenar juntos y ni siquiera se miran a la cara por la misma razón. ¿Hasta dónde vamos a llegar?
    Para ilustrar todo lo anterior, os dejaré un vídeo que merece la pena ver. A mí sinceramente me llegó el mensaje, consiguió emocionarme.



    La primera frase del vídeo me encanta: "Tengo 422 amigos. Aún así, estoy solo." Apostaría dinero a que más de uno se siente así. Si es tu caso ¿por qué no haces nada por cambiarlo?
    Ahora que he mostrado el lado oscuro de este tema, debo decir que cuando salgo a la calle no es todo tan negro. Afortunadamente, no todos van mirando el móvil todo el rato. Algunos, como yo (y por supuesto otros), miran lo que les rodea: los edificios, la gente pasar, el cielo... en mi caso, por ejemplo, me gusta observar, aunque sean detalles mínimos. Cuando salgo con mis amigos por ahí, hay en realidad mucha gente divirtiéndose de verdad, dejando el móvil a un lado por un tiempo, y eso es bueno.
    Aún así, cuanto más tiempo pasemos mirando el móvil más cosas nos vamos a perder en la vida, y eso es un hecho (en el vídeo aparece claramente). De manera que os animo, al igual que en el vídeo, a utilizar menos el Internet en general y dedicar más tiempo a las relaciones interpersonales.
    Me gustaría acabar esta reflexión con algo que vi el otro día, me pareció una iniciativa muy buena. Se trata de un día (el 4 de octubre) en el que se anima a que dejemos el móvil, el ordenador, etc. y hagamos otras actividades. Nada de mensajes, nada de llamadas, nada de Internet durante 24 horas. ¿Seríais capaces de estar ese tiempo sin algo que estamos acostumbrados a utilizar todos los días?
    Yo tengo pensado participar, y os animo a que vosotros también lo hagáis. El enlace a la página donde está dicha iniciativa es el siguiente: Day of Disconnect
    Estar un día incomunicado, electrónicamente hablando, puede ser complicado. También puede ser desde el mejor día de tu vida hasta el más aburrido. Por tanto, a esta idea he decidido añadirle algo más. He pensado que ya que dejamos las comunicaciones podríamos aprovechar para hacer una quedada entre los participantes y así además tendremos la oportunidad de conocer a personas (reales) y compartir la experiencia, dedicando así más tiempo a la vida real y menos a la virtual. Como en estos momentos me encuentro en Madrid, la quedada sería aquí. Los que vivan en otras ciudades podrían venir a Madrid u organizar quedadas en sus zonas. Como ese día no podríamos utilizar el móvil, se fijaría un lugar y hora determinados de antemano y problema solucionado (eso sí, los que fueran tendrían que comprometerse a ir ya que no podrían avisar en caso de no poder).
    Los interesados por favor habladme y seguidme en Twitter (@shylosdream) ya que ahí se fijará lugar y hora de la quedada. Espero que os unáis. ¡Un saludo!

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