martes, 9 de agosto de 2016

Sueño invitado: El día del juicio final



Este sueño nos lo ha aportado mi amigo Algo Montalvo. Aquí dejo la dirección de su blog: algomontalvo.blogspot.com.es
Es muy intenso y te pone los pelos de punta. A mí me ha gustado mucho. Gracias por el aporte.


Soñé que estaba en un hotel parecido a donde pasamos las vacaciones en verano y había terroristas radicales persiguiendo a la gente. El ejército o la policía estaban luchando contra ellos. Yo corría.
En un momento dado me acorralaban gritando y yo saltaba varias plantas abajo por las escaleras.
De pronto era un centro comercial. Estaba con un chico al que pedía el móvil para grabar el Día del Fin del Mundo. Sentía que debía dejar constancia de cómo estábamos viviendo ese momento.
Me montaba en un tren como si fuera de un parque de atracciones y grababa el decorado navideño iluminado que había abajo. Salía un hombre disfrazado, como si fuera el último que había permanecido allí. Todo estaba vacío y se respiraba tensión. Había una gran sensación de peligro y final.

Entonces comienza una invasión extraterrestre como en La guerra de los mundos. Iba con más personas (puede que con mi familia). Un poco más adelante iba cerca de unos periodistas que acompañaban a un jefe de policía o un jefe militar que perseguía a las avanzadillas extraterrestres. Cada poco tiempo teníamos alienígenas cerca, pasando a nuestro lado (nosotros nos escondíamos) o lanzando bombas.

Pronto me canso de ese grupo y del peligro que supone estar a su lado. Inmediatamente aparezco solo y me planteo ir por mi cuenta y así aumentar mis posibilidades de sobrevivir, como una chica de aspecto guerrero con la que había hablado. Casi todo transcurría en el centro comercial.

De repente estoy en casa. Estoy en el salón y descubro que en el mueble está escondido un ser querido que falleció. Soy consciente de que es un alto tras toda la tensión y de que él ya no está, por lo que lo tomo como el regalo que es y disfruto de su compañía. Es el único momento en que siento tranquilidad.

Después me dirijo hacia la puerta de la casa y la abro. Miro la calle y está todo a oscuras con un toque naranja en el horizonte, quizás por las llamas en la lejanía. En este punto no sabía si la invasión extraterrestre estaba sucediendo o la había soñado.
Entro en la habitación de mis padres y enciendo y apago la luz rápidamente para ver si están acostados. Me da la sensación de que está mi madre.
En ese momento me dispongo a ir a cerrar la puerta de casa… pero suena el despertador…


Mi terror subyacente durante el sueño era a estar solo, y el miedo a lo que no se ve. Realmente apenas veía extraterrestres, pero abrir los ojos, ver el sol y descubrir que todo había sido mentira fue un alivio inmenso.

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