martes, 28 de octubre de 2014

¿Qué nos pasará?

    Hace unos días encontré en mi correo electrónico un mensaje. Era de un lector del blog y en el mensaje me decía que le gustaría aportar una reflexión para el blog. Sin embargo me gustaría aclarar algunas cosas.
    El objetivo original de esta página no es publicar reflexiones y críticas ajenas, sino las mías propias, como punto de vista, y que los lectores participen mediante comentarios exponiendo también sus opiniones y abriendo así posibles debates en los que todos podemos aprender algo abriendo nuestra mente a diferentes perspectivas sobre un mismo tema, como explico en el encabezado de la página.
    Por otro lado, intento no abordar en esta página temas de política porque sinceramente es un área que me indigna muchísimo por las infinitas injusticias que se cometen todos los días. Es también un campo cuya diversidad de opiniones lleva muchas veces a conflictos, debidos en parte a la ignorancia e inflexibilidad del que tiene una opinión (no es que sean todos rígidos en su pensamiento pero en política hay muchos que sí).   
    Volviendo a la reflexión y dicho lo anterior, he decidido publicar lo que esta persona me envió, no porque esté de acuerdo con lo que expone (creo que eso es casi irrelevante), sino porque me pareció una reflexión importante que invita a pensar y si no la publico aquí, creo que se perderá en el olvido.  Como he dicho, aunque no suelo publicar opiniones ajenas, hay algunas que me parecen interesantes y considero que merecen la pena ser compartidas.
    Os dejo aquí el texto. El autor ha decidido mantenerse en el anonimato.
 


   Creo que en España necesitamos creer en algo, una alternativa, pero creo que no a cualquier precio. Soy una persona centrista, apolítica y muy razonable, y es cierto que lo que voy a decir puede ser un presentimiento sin más o una mera sensación (simples casualidades), pero hay algunas razones visibles que me llevan a creer lo que diré.
Toda opinión barata y facilona criticará cuanto digo, pero no me importa porque en España el deporte nacional es la queja vacía y sin responsabilidad. El creernos expertos en todo y con derecho a opinar sobre cualquier cosa. Pero lo cierto es que en esta reflexión ya he dicho que puede ser un mero presentimiento o una simple sensación, y que por tanto no está sujeta a pruebas científicas.
Creo que Podemos está siendo visto como una alternativa muy viable y muy buena. La razón de esto y por la cual está consiguiendo tanto apoyo y votos es porque su líder es carismático, cosa de la que no pueden presumir ninguno de los demás partidos.
Ha traído un mensaje cercano y aparentemente con razón. El problema es cuando nos dejamos llevar por lo que nos gusta y obviamos que hay cosas que no van con nosotros.
Podemos creo que es un partido con demasiadas cosas que esconder, y que en el poder, puede hacer muchísimo daño. Es posible que lo voten miles o millones de personas. Es posible que llegue a formar Gobierno. Y es posible que cause tanto daño que marque un antes y un después en España. Si tuviera que decirlo de forma de andar por casa, Pablo Iglesias no me transmite buena sensación.
Hace varios años, antes del 15M tuve un sueño. En él alguien aglutinaba a un pequeño grupo de personas. No éramos amigos pero teníamos una relación muy estrecha y de plena confianza por lo que sentía en dicho sueño. Nos perseguían hombres de traje negro y con gafas, y teníamos que encontrar a una chica llamada Irene (dicho nombre significa "paz"). Finalmente, entre carreras y organizarnos, la encontrábamos y la llevábamos a una escuela de preescolar. Estaba a salvo y el sueño terminaba. Esta fue la primera vez que tuve un sueño así.
Un tiempo después retomé una novela que llevo años escribiendo. Conforme ha ido avanzando ha habido sucesos en la novela que de una manera distinta en el modo pero idéntica en el significado, han sucedido.
Dicha novela está aún por terminar y la parte clave y más destructiva con ella. Esto no quiere decir nada, simplemente quiero expresarlo y presentarlo ante el lector. Tenía pensado qué pasaría en la novela, un cambio, y al poco tiempo apareció el 15M.
De forma aislada, en el metro iba sentado y enfrente de mí había un chico con un periódico. En la portada estaba la victoria del PP en las elecciones generales. Me quedé mirándolo y de repente tuve la sensación de que hacía muchísimo tiempo desde aquella foto. Que era algo que formaba parte del pasado, y tuve cierta sensación tranquila pero gris.
Otro día, en plena campaña, estaba la propaganda del PSOE en los lugares destinados a la publicidad en Metro. Era Rubalcaba. Tan solo pasé por delante, pero me invadió la misma sensación. Era como si aquel cartel llevara ahí una larga temporada y formara parte de un mundo ya antiguo. Tenía la sensación de que algo había cambiado y estaban pasando cosas más importantes como para preocuparse por cambiarlo. La sensación fue igual, tranquila, pero gris.
Aparte, tuve un sueño que transcurría cerca de donde vivo. Las calles eran iguales pero completamente distintas en dimensión, ubicación, etc. Era de noche y había un inmenso edificio de hormigón, de planta cuadrada. Era algo así como un ministerio y estaba custodiado por policía armada o soldados, no podría especificar. En la calle había cientos de grupos de distintos tamaños hablando entorno a hogueras. Estábamos esperando algo, una noticia. Todo era tranquilo pero había cierta tensión.
Entre los parques había pequeños parapetos y túneles para pasar de un lugar a otro sin ser vistos por los guardias, dado que existía riesgo de que abrieran fuego. Se respiraba mucha tranquilidad pero gran incertidumbre.
¿Qué quiero decir con esto? Probablemente nada, simplemente que pensemos más de lo que estemos acostumbrados. Que como dijo José Luis Sampedro, la opinión que solemos tener no es pública sino mediática, influida por los partidos políticos y los medios de comunicación manipulados.
Indagad, pensad, comparad si algo merece la pena o no. Porque no hay nada más peligroso que una promesa brillante de un mundo distinto y la ingenuidad. El día que nos equivoquemos por dejarnos llevar por una hermosa presentación de lo que nos gustaría, como ya ha pasado tantas veces en la historia (Revolución Bolchevique o Hitler -y no lo estoy comparando aún-), ya no habrá marcha atrás.
Quería soltar todo esto, y si de camino a alguien le he hecho pensar, ya habrá merecido la pena.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

¡Gracias por tu comentario!